viernes, 18 de abril de 2014

 REFLEXIÓN  


Creo que en  la mayoría de las cosas que he hecho en mi vida, he perdido, a simple vista de todos. Creo que he perdido muchas más veces de las que he ganado. Pero nunca ha sido mi intención ganar. Creo ciegamente que el triunfo no lo ven los demás, un triunfo siempre será grandeza en el alma y en el corazón, y si lo vemos de esa forma, creo haber triunfado todas las veces, sin excepción de alguna.

 He aprendido, por qué me equivoqué. Soy fuerte, por qué fui débil. Trato de ser cada día más humana y humilde, por qué las personas que un día ignoré, son las únicas que están ahora. Y las personas que me humillaron son las que hoy en día piden mi ayuda, y claro que se las daré, pues aprendí que no sé cuales serán mis circunstancias mañana. La vida me cambió en un día, y lo digo enserio. Estuve 10 años sonriendo falsamente, cuando mis ojos lloraban sin lágrima alguna, por eso no creo en las sonrisas y si en las miradas. Sé lo que es felicidad por qué me tocó morder el polvo, caer y caer. Soy creyente, por qué la vida me puso en un callejón sin salida, me puso en una ecuación sin solución, y me demoré 10 años en mirar hacia arriba y darme cuenta que estaba él.

No tengo nada que ofrecer, más que estos triunfos, que se transforman en danza, en poesía, en arte, en una buena conversación. Y en conclusión creo que mi más grandes triunfos son mi historia, mis palabras, mi forma de vivir y pensar, mi sentimientos... todo eso que me engrandece a mi, a nadie más que a mi. 

Creo que hay gente que debe entender que a veces en suelo se vive mejor, que andar a pie caminando por la calle es mejor que en auto. Que en la calle si se puede aprender más que en una escuela. Que una persona con una profesión no siempre es una persona inteligente, (ya que la inteligencia no es memoria, sino que como nos enfrentamos a las situaciones de la  vida). Que es mejor mirar las estrellas, o un atardecer. Que una persona pobre de dinero no es una persona pobre de alma. Que es mejor compartir un buen café, que grandes riquezas. Es mejor cuando te dedican un poema en vez de que te regalen una joya.  Podría dar más ejemplos... pero ¿se dan cuenta que a veces no es tan bueno ganar?

Y sí, a veces se gana más cuando se pierde...  

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